Florecer

La curvatura tenue de los estigmas,

al alza, buscando tocar el sol,

como los brazos de una bailarina,

que buscan entre las cortinas,

el camino que lleva a acariciar la luna.

Me recorre el recuerdo de su sonrisa, 

hipnótica como una hoguera,

me abraza la calidez del atardecer,

lentamente, sin prisa, hasta el

anochecer.


Detalle de los estigmas de una flor bilabiada de Salvia rosmarinus (romero) en la puesta de sol